sábado, 2 de agosto de 2008

No era hasta los 2 años? Faltará mucho?

No era que después de los 2 años los chicos se enfermaban menos? Porqué no nos habrá tocado un poco más cerca del promedio?
Hoy se cumplen 7 días desde que empezó la última peste de las 3 o 4 que mi peque se pescó en los últimos 3 meses. Y, haciendo memoria, me di cuenta que nunca en mi vida estuve tan agotada. No es solamente no dormir bien, de a ratos o incómoda; eso se solucionaría con un par de noches de buen sueño, y esta semana me acosté bien temprano 2 o 3 veces, para recuperarme un poco. Es algo más profundo, más constante, que no me deja ni un minuto. La sensación es tener sobre los hombros una bolsa de arena llena; es constante, parejito. Y pesadísimo. Nunca había sentido algo parecido a la tensión que siento cuando me doy cuenta que ¡otra vez! mi niño se está enfermando; y escucharlo respirar como ballena, y no saber, después de 2 o 3 días, qué carajo darle de comer o de tomar, porque la poca imaginación culinaria de la que dispongo se esfumó en algún momento entre la diarrea, los mocos y el cansancio. Por supuesto que no es físico; si bien no soy una nena, tampoco he estado noches y noches sin dormir, o hemos tenido que salir corriendo al médico a las 3 de la mañana. Y es el único niño. Y no estoy sola para cuidarlo.
Creo que se puede resumir como impotencia. Impotencia de no poder impedir que se enferme, de no poder ayudarlo cuando está enfermo a que todo pase más rápido, de no poder responder a la tremenda demanda de atención que me muestra cuando no está bien; y un poco de culpa por ser tan brusca, por no poder manejar la impaciencia que me produce el agotamiento, y arrepentirme cada 10 minutos de las barbaridades que digo, como si tuviera cerebro para que se me ocurra alguna otra cosa que la que me sale por la boca cuendo la abro. No soy una persona culposa; pero darme cuenta DESPUÉS de haberlo mandado a freír churros que lo único que necesitaba eran 5 minutos de abrazos, unos besos y, en casos extremos, "leyéme un cuento, ma"...no ayuda mucho a que me sienta un poco menor peor. Es más, es como si la bolsa de arena fuera, de golpe, un poquito más pesada.
Espero que me tenga más paciencia que la que yo le tengo. Alguien dijo alguna vez que ellos siempre esperan, y siempre perdonan. Ojalá, porque me parece que lo voy a necesitar.

viernes, 18 de julio de 2008

¿No será mucho?

Qué semanita, mamma mía! Y eso que no estuve tan pendiente de los diarios y de la tele como de costumbre. Alguien hubiera pensado, seis meses atrás (Seis meses!), que había algún tema político que pudiera provocar semejante desvarío colectivo? Que el reclamo de un sector, solamente un sector de la población, no mayoritario, no porteño, que no fuera el precio del dolar (que tampoco lo es, pero el dolar se mueve un centavo y parece que se acaba el mundo) podía llegar a éste punto? Mierda; si la memoria no me falla, en el lapso de dos años el Congreso del gobierno de Menem vendió TODO, literalmente: energía, agua, transportes, TODO! Todo lo que había para vender, lo que no estaba y lo que inventaron. Vendieron un país completo, lo regalaron, y no hubo, más alla de manifestaciones de los sectores directamente involucrados en los despidos, ninguna manifestación masiva de repudio, salvo individuales y dispersas. Donde estaban todos los dementes que ahora enarbolan la bandera del campo como si en ello les fuera la vida? Tenían menos tiempo libre? Vivían en el campo?
El tema es largo, pero resumiendo: el Gobierno Nacional se va a la mierda y les sube las retenciones a LOS EXPORTADORES DE GRANO GRUESO (no al campo, no a los campesinos, no a TODOS, sino a lo exportadores de determinado tipo de grano) y a ciertos tipo de exportación de grano fino a un nivel económicamente usurario, pa´que negarlo. Entonces, como si hubieran estado esperando la oportunidad, miles de personas del interior del país, a los que la medida los afecta directa y tangencialmente, y los que no los afecta en lo más mínimo también, salen a cortar rutas durante un par de meses como si necesitaran, de alguna manera, hacerse visibles. El Gobierno, ante la avalancha de oportunistas que aprovechan la revoleada para llevar agua para su molino (y si no, que alguien me explique porqué subieron las toallitas descartables para limpiar culos de niño...son de maíz, de soja, de girasol?), hace todo mal, lo cual provoca que cien o doscientas personas en Capital Federal, en cuatro esquinas de la zona norte (como dijo alguien en la web, nunca un cacerolazo en Lugano) salgan a batir la cacerola como si el país se incendiara, con el agravante de que los medios de comunicación los mostraron bien de cerca, pa´que parezcan mucho. En el interín, mientras el Gobierno seguía haciendo todo mal (no peor que Menem o De la Rua, pero muy mal), no sé quién carajo intentó hacernos creer que un dirigente de tercera línea de la Federación Agraria era la reencarnación de Lenín, vociferando barbaridades sin respirar desde arriba de un carro...igualito a Lenín (lo del carro), pero sin preparación, ni línea discursiva, ni argumental, ni política ni nada; en fin, sin contenido, más allá de decir un disparate atrás de otro y tener que pedir disculpas cada cinco minutos (porque al hombre hay que reconocerle la autocrítica)...y lo invitan a lo de Mirtha como si fuera la versión Siglo XXI de San Martín! Y mientras el Gobierno, en lugar de dar un paso atrás para después hacer lo que se les canta las bolas (como todos los Gobiernos, de acá a la China), qué hace?: mete al Congreso en este quilombo, con el resultado de que al Vicepresidente de la Nación, el cual fuera elegido para acompañar el proyecto del partido mayoritario (se supone; en realidad, lo eligieron porque se suponía un cero a la izquierda que sumaba votos del radicalismo), le agarra a las cuatro de la mañana un ataque de moral y vota en contra del proyecto presidencial; proyecto para el cual se supone que fue electo. Electo de rebote, por cierto, porque por más que intente balbucear que lo votó la misma cantidad de gente que a la Presidenta (suele pasar, si van en la misma boleta), pero electo al fin. Y los mismos que cortaban la ruta como si fueran el Ejército de los Andes, lo vitorean y lo ponen como ejemplo! Ejemplo de qué, de como pasar de inútil a garca en una sola sesión del Senado?
Todo este dislate no hace más que generarme un montón de preguntas, a saber:
Cómo carajo le hicieron creer a la gente que, más allá de ser una medida económicamente (MUY) discutible, el tema de las retenciones, en el caso de aquellos que saben de qué se trata, daba para salir con cartel en el auto que digan "Yo estoy con el campo"? No les da vergüenza?
No se ponen colorados de salir en televisión pegándole a la cacerola con otros cien pelotudos más, como si fuera el principio de la Revolución Francesa? Los parientes no les dicen nada? No tiene amigos que les digan algo? No se vieron en el noticiero de las 20:00 gritando desaforados "Asesinos!"," Argentina-Argentina","Qué-se-vayan!" y no se cuantas sandeces más?
A nadie le hace ruido que le apedreen la casa a los Senadores con las viejas adentro (madre, suegra, y otras)? Qué diez delincuentes al grito de "Ar-gen-tina!", junten piedras del piso al mejor estilo Quebracho y a romper vidrios se ha dicho? Y que después de eso destaquen el valor de los Senadores al votar por sus provincias y en contra del Gobierno? Tan tarada puede ser la gente? Viejo, si a mí me apedrean la casa, te voto lo que quieras, y no vengas con moral ni una mierda. Si me apretás, me patoteás, me decías que a mi provincia no vuelvo más, insultás a mi vieja, le dejás a mi mujer (Cobardes hijos de puta!) mensajes en el contestador...Y tienen el túpé de criticar al Gobierno por patotero? Son unos impresentables.
Madre mía, hay algo mal que no anda bien por estos lares. Cuando las patotas de derecha son más blancas, y sus intenciones mas puras que las otras; cuando ser negro, pobre y piquetero es motivo de desprecio y estigmatización y campesino, regordete y piquetero hace que un millón de boludos se traguen cualquier estupidez que digas sin masticarla ni un poquito; cuando el aprete de pueblo es una "charla entre amigos" y "defender los intereses de las provincias" y el de Capital es "una forma autoritaria de hacer política"; cuando "política es lo que hacen ellos, lo nuestro es defender la patria"; cuando se amenaza, se insulta, se deja implícito todo el tiempo que mientras hagas lo que quieren está todo bien, si no ya sabés lo que puede pasar...retrocedimos 30 putos casilleros, uno por año. Faltan los milicos y estamos todos.

lunes, 30 de junio de 2008

Lo mejor de lo peor




Una vez leí una frase de Maitena, perdida en el medio de una entrevista de alguna revista. Decía: "Mis hijos me salvaron de lo peor de mí misma".
Y, sí.
Yo soy egoísta, soberbia, intolerante, impaciente. Muchas veces no tomo en cuenta la opinión de los otros porque ni siquiera me detengo a escuchar lo que me dicen. No me gusta que me digan que hice algo mal (aunque sea cierto...es necesario aclararlo?), no me gusta que me digan como corregir las cosas que hice mal, ni me gusta que nadie las haga por mí. He creído durante casi toda mi vida que a los golpes se solucionaban algunas cosas, y aunque ahora sé que no, la tentación a veces me puede. No confío en la gente. Me enojo por cualquier estupidez, y no vuelvo atrás aunque vengan degollando. No espero a nadie si puedo evitarlo, no acompaño mucho, no me gusta hablar por teléfono. O sea, generalmente para los demás, no estoy.
Y con él, sencillamente no debo. No es que no pueda, se puede. Está lleno de chicos solos, ignorados, a los que no se escucha, a los que no se atiende como lo necesitan. Es tan fácil olvidarse que están ahí!
Pero no se debe. Y además no puedo, porque cuando lo miro pasan cosas; dejo automátiucamente lo que estoy haciendo porque necesita ayuda, un mimo o un poco de pelota, solamente un poquito. Y respiro viente veces antes de contestarle mal, y si le contesté mal le pido perdón inmediantamente. Y trato de no olvidarme nunca que apenas despega un metro del piso, que es frágil, que los miedos de él no son los míos, pero son tan importantes e irracionales y mucho más grandes, desproporcionadamente grandes. Que todo lo que hago para él está bien, ya sea pegar, gritar o enojarme por cualquier estupidez; y, si no, va a decir algo así como: "mamá, está mal pegar!", después de una palmada que le dí en el pañal porque no se quedaba quieto. Y no sé si alguna vez voy a poder ser naturalmente paciente, atenta, educada y cariñosa con el resto del mundo, pero con él sí. Y no solamente porque debo: porque quiero, porque me gusta, porque me sale, porque adoro estar con él. Porque él me salvó de lo peor de mí, y lo mejor de mí es para él.

viernes, 20 de junio de 2008

Yo NO


En estos días recibí muchos (muchísimos!) mails respecto del tema del campo. Que campo sí, que no, que las retenciones, que los pooles de siembra, que el paro, la comercialización de granos, que falta leche, que los pobres campesinos, que la soberbia de Cristina, que si el acto, el corte de ruta, los intendentes, la Virgen de Luján (??!!) y la mar en coche...en fin, la Biblia y el Calefón.

No escribo esto porque necesito dejar en claro mi postura al respecto, para que no me manden más barbaridades por mail o paren de tratar de convencerme de la intangibilidad cuasi religiosa del campesinado argentino, porque :

1) Cualquiera que haya estado más de 25 segundos en un radio de un metro o más, en el término de los últimos 3 agotadores meses cerca mío, sabe lo que pienso; me cansé de putear en contra de todos y cada uno de los idiotas que pretenden que yo crea que el desabastecimiento, los cacerolazos y todas las cosas rarísimas que pasaron en le medio son culpa del gobierno por no dar marcha atrás con las retenciones móviles, por lo cual a los productores o les quedó otra que salir a manifestarse a las rutas...y bla, bla, bla. Esto tiene tanto que ver con las retenciones móviles como el culo con la memoria, si me permiten la expresión. Y lo de idiotas no es personal; el razonamiento es tan estúpidamente lineal que no encuentro una palabra más suave para los miles y miles de argentinos y argentinas que le echan la culpa de la falta de leche en Wal-Mart...a Cristina, oh my God!

2) Pensé seriamente en escribir a tooooodos mis contactos un mail pidiéndoles POR FAVOR que no me manden más PPS con el detalle (tiene foto y todo) de los billetes falsos que el Gobierno hace circular porque no puede emite más moneda porque sube la inflación (Oh, my God); o los miles de millones de artículos de los diarios de los últimos 25 años en los cuales todos y cada uno de los miembros de este gobierno, y del anterior, y del otro, y de los que nunca fueron pero les gustaría, y de los que ojalá los pise un tren antes de las legislativas de 2009 dicen que las retenciones móviles sobre las rentas extraordinarias son un instrumento idóneo para la redistribución de la riqueza; o que son el modo en que el gobierno de turno (sin distinción de quién carajo esté en el gobierno, no se les mueve un pelo aunque cambie de derecha a izquierda y viceversa) agranda la caja para pagar el clientelismo...uf, eso fue largo. Pero después decidí que es inútil. Mis contactos tienen contactos y ellos otros contactos y mi teléfono lo tiene medio país y puedo recibir SMS; y, como si fuera poco, Diego también tiene mail, y contactos y teléfono, y la lista no termina nunca. Así que manden tranquilos, yo borro. Puteo un poco, pero bajito. Y borro.

3) Tengo 40 años, algunos de los cuales pasé yendo regularmente al campo donde vivían y trabajaban mis abuelos, hasta que mi abuelo se jubiló y siguió viviendo del campo, pero no en el campo. Y tengo un cartón grandote de Universidad Pública que dice que soy Ingeniera Agrónoma de verdad, o sea que, aunque sea en los libros, algo leí del tema (no les voy a dar una perorata acerca de mi actualización permanente en algunos de los temas que estudié en la Facultad porque suena espantosamente...espantoso). Y mi marido es de un pueblo del interior. Y vivo en el interior. Y mi hermana asesoró durante un laaargo tiempo a los hermanos latinoamericanos del noroeste (bolivianos, para abreviar) que venden sus verduritas en el Mercado Concentrador del pueblo. Así que agradecería profundamente que dejen de tratar de convenvcerme que los únicos que se levantan temprano en éste país son los campesinos. OH MY GOD! Cuendo me hablan del pobre campesinado del cual ya ha quedado en claro lo que pienso (se los deletreo?), me vienen a la mente los mujiks rusos que describen Tolstoi y Dostoievsky: sucios, cagados de frío y de hambre, abusados por los terratenientes de cualquiera sea el pueblito de Siberia en donde viven y padecen...y entonces levanto la cabeza y cuando veo en TN a De Angeli y sus amigos, una contradicción me genera, pa´que les viá mentir. Así que voy a proceder a sintetizar mi pensamiento en 2 frases 2: no me gustan los cortes de ruta y no respeto una mierda a los que intentan imponer NADA por ese medio, sean los campesinos tucumanos, los asambleístas de Gualeguaychú o los taxistas de Capital, no me importa cual sea su grado de pobreza, de riqueza y ni siquiera de razón. Y no me gusta que me traten de estúpida intentando machacar y machacar sobre la inocencia, deseo de volver a deslomarse y economía de subsistencia de "LA GENTE DE CAMPO", quienes quiera que integren esa categoría. En el campo hay de todo, como en botica. Y de lo que conozco del campo, de lo bueno, no puedo decir que haya visto mucho últimamente.

Por eso, no escribo para convencer a nadie de nada. Escribo para sacarme las ganas de decir en voz alta que estoy harta de todo esto. Y cuando digo de todo, es literal: de los mail ridículos tratando de convencerme de que si saco el plazo fijo y compro dólares HOY zafo de la debacle (es en serio, mi dentista lo hizo...perdió una torta de plata!), de los que cada vez que Cristina abre la boca retroceden seis casilleros porque "los trata mal" (OH MY GOD!!!!!!!!), de la falta de información, de la falta de moderación (de la cual peco a mi vez...o sea, estoy hasta un poco harta de mí misma), de la falta de criterio para salir a batir la cacerola por cualquier cosa (el campo, el corralito, da lo mismo...nunca en contra de las políticas neoliberales del FMI, o la matanza de ballenas; todas cosas importantes, qué joder!), las ganas de que se vaya todo al carajo para poder decir: "Viste? Viste que no duraba ni 6 meses?"...en fin.

Una aclaración innecesaria: no intento ofender a nadie con esto. Intento que sepan que me gusta discutir, intercambiar información, leer buena data, que me manden archivos con las incoherencias de todos y cada uno de los corruptos que nos gobierna, nos gobernó u nos gobernará, y hasta me gustan algunos de los chiste que circulan acerca de los que está pasando. Pero estoy hasta el moño de boludeces, mentiras, operaciones de prensa y de las otras, señoras de tapado de piel sacudiendo el perro en la puerta de la Quinta de Olivos, y gente quejándose de que Cris no te repite un atuendo desde que asumió. Honestamente, me importa una mierda. Quiero que esto mejore para todos; y cuando digo todos el que los que tienen mucho ganen más y los que tienen poco, ganen mucho. Y que haya plata para hospitales y escuelas y caminos y vacunas. Y quiero empleados en blanco, y jubilaciones dignas, y buenas campañas de esterilización masiva de mascotas. Y tengo la ligera sensación que si no le aflojamos a estar en contra, y no importa de qué, no llegamos ni a la esquina, y no con Cristina; con NADIE.

jueves, 12 de junio de 2008

A vos qué te parece?

Hace un tiempo laaaargo que tengo ganas de escribir. No me decidía qué, no podía decidir donde, cuando, si en cuadernito o en la compu, si encripto o que lo lea el que se le ocurra...en fin, de lo único que estaba segura es de tener unas ganas espantosas de escribir, que me dan un cosquilleo en la punta de los dedos que es muy difícil de explicar; es como una adicción: la única manera de calmarla, es sucumbir.
Y ante la imposibilidad de decidir donde, como cuando, como y para quién, tomé una decisión salomónica: en varios lados, algunos privados y otros públicos, en más de un blog, y hasta en cuadernito que compré para la ocasión, de tapa dura y con Winnie The Poo y sus amigos en la portada.
Hay cosas que tengo ganas de escribir para mí, para tratar de entenderlas mejor; esas son las que escribiría solamente en mi cuadernito, o encriptadas en la compu con una clave de 12 dígitos y 26 letras entremayúsculasyminúsculas. Algunas, soalmente se las puedo contar a mis amigos, a la gente que me conoce desde hace más de mil años ("Te conozco de Rosario!", decíamos en una época). Y están las que voy a tirar adentro de una botella. No tengo demasiado interés en obtener el amor incondicional de los cibernautas, pero me resulta atractivo escribir y tener la remota posibilidad de que alguien lo lea, y lo movilice a escribir algún comentario. Es muy raro, porque si hay algo que está años luz de mí es conocer gente nueva, o tener contacto con desconocidos. Pero los blog tienen ese efecto de encontrar un tema en común con alguien, aunque ni siquiera te interese ese alguien que lo escribió; y que el tema sea un nexo, un lugar, un tiempo para compartir un interés que no compartís con tu entorno más cercano, por falta de tiempo, de interés o de ganas.
Lo único que me frenó hasta ahora fue la falacia de que, si mi gente leyera algo de todo lo que tengo para decir, encontraría cosas que podrían molestar, ofender, o en las que podrían sentirse expuestos por mi culpa. Cuando me di cuenta (acá va la primera frase que nunca pensé que iba a ver escrita: "con la invalorable ayuda de mi terapeuta"...Ja! Ya lo dije) que a la única que le aterran las cosas que tengo para decir es a mí, me tiré de cabeza y que se hagan agua los helados.
Me queda una sola duda. ¿Será la cara de la foto la que ponga Víctor cuando algun conocidito le diga: "¿Leíste lo que escribió tu mamá en el blog?".
Qué momento, no?